Boxes of Fentanyl Transdermal System made by Apotex Corporation sit on a shelf at a pharmacy, in Provo, Utah on  May 9, 2019…
Cajas de fentanilo fabricadas por Apotex Corporation se encuentran en un estante en una farmacia, en Provo, Utah, el 9 de mayo de 2019. REUTERS / GEORGE FREY

CINCINNATI, OHIO, EE.UU. - El presidente Joe Biden dijo el miércoles que continuará enfrentado con China para tratar de reducir el flujo de drogas peligrosas que entran de contrabando a Estados Unidos a través de México.

Biden, durante un cabildo abierto televisado desde Cincinnati, Ohio, dijo que su administración está “luchando en el tema de los opioides” con un gran número de personas en el Departamento de Justicia encargados del asunto.

El fentanilo está considerado como 50 a 100 veces más fuerte que la heroína. La crisis de salud en Estados Unidos causada por opioides sintéticos, más que nada el fentanilo, fue mencionada frecuentemente por el antecesor de Biden, Donald Trump.

El expresidente criticó repetidamente a China, el principal exportador de fentanilo o sus ingredientes químicos a México, donde los cárteles lo pasan de contrabando a EE. UU, por no perseguir el tráfico de drogas.

Un informe de 1.500 palabras emitido antes de la visita de Biden a Ohio, su tercera desde que asumió la presidencia, incluyó preocupaciones en el estado, desde reparaciones de puentes hasta la reducción de la obesidad infantil.

Sin embargo, no mencionó la crisis de los opioides, a pesar de que Ohio tiene uno de los índices per cápita más altos de sobredosis.

A una pregunta de la Voz de América en el avión presidencial sobre si el asunto sigue siendo una prioridad para la administración, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, respondió que “es una prioridad y no hay dudas de que es un tema que ha impactado y sigue impactando a las personas en Ohio”.

Algunos de los objetivos trazados durante la administración Trump con respecto a China siguen pendientes.

China no ha hecho nada para controlar a los productores de ingredientes del fentanilo, después de perseguir a dos en 2018.

Las píldoras de fentanilo se muestran en esta foto.
Las muertes por sobredosis alcanzaron las 93.000 el año pasado, cifra récord en EE. UU.
Unas 93.000 personas murieron por abuso de drogas en Estados Unidos en el 2020, un aumento de las 72.000 muertes en 2019. El incremento se atribuye al aislamiento y la imposibilidad de las agencias especializadas para ofrecer ayuda en medio de la pandemia.

Los traficantes chinos desviaron los compuestos químicos aún no controlados a México y ciudadanos chinos encausados en Estados Unidos por cargos relacionados con el tráfico de fentanilo siguen prófugos, según un reporte el enero del Servicio de Investigaciones del Congreso.

“Yo no creo que podamos hacer mucho para reducir las exportaciones de estas drogas por estos países”, dijo Ben Westhoff, autor del libro Fentanyl, Inc.: How Rogue Chemists Created the Deadliest Wave of the Opioid Epidemic (“Fentanilo Inc.: cómo químicos deshonestos crearon la ola más mortal de la epidemia de opioides”).

“Todo lo que podemos hacer es implementar medidas domésticas de reducción de daño, como instalaciones de inyección supervisadas, y proveer mayor acceso a pruebas de fentanilo, tratamientos asistidos y programas de intercambio de agujas”, agregó.

Westhoff se describe como un promotor de la reducción de daño, la filosofía que acepta que no es posible detener a las personas que usan drogas y que se les debe informar sobre sus peligros y ayudarlas a usarlas con más seguridad.

“En este marco, la administración Biden solo ha sido marginalmente mejor que la de Trump. Lo que han hecho más que nada es mantener la situación. En la peor crisis de drogas en la historia de Estados Unidos, necesitamos acciones más enérgicas”, dijo Westhoff a la VOA.

Para Paul Larkin, un asesor legal de la Heritage Foundation, “la administración no está haciendo lo suficiente ni con China ni con México”.

Larkin dijo que la pregunta para el presidente es cuántas más personas tienen que morir de fentanilo de contrabando antes que cierre la frontera sur a los traficantes.

“Cientos de personas están muriendo cada día en este país mientras esperamos la respuesta a esa pregunta”, dijo Larkin a la VOA.

Hace cuatro meses, la Casa Blanca presentó un plan de siete partes concebido para reducir el número de muertes, el cual será implementado durante el año que viene.

Una de las metas es cambiar la respuesta del gobierno de arrestos hacia tratamientos.

Biden ha expresado comprensión en ese sentido.

“No debemos enviar a las personas a la cárcel por el uso de drogas. Debemos enviarlos a una rehabilitación obligatoria”, dijo el presidente el miércoles en el cabildo abierto en Ohio.

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